Chávez concibió una economía incluyente sin dictados neoliberales

Economía

Chávez concibió una economía incluyente sin dictados neoliberales

Caracas, 10 Dic. AVN

Por: Beatriz Caripa

Pactos neoliberales donde confluyeron políticos, empresarios, tecnócratas de Pdvsa y burguesía como actores de la hegemonía en el poder político a finales del siglo XX produjeron el descontento del pueblo excluido que halló su expresión en el proyecto bolivariano del candidato Hugo Chávez

En la década de 1990, el estado de cosas respondía a intereses de actores económicos reunidos en Fedecámaras, intelectuales, economistas y académicos defensores del modelo neoliberal.

La “meritocracia” de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), respaldó la política de concesiones y cuasi privatización de la principal industria del país, con programas como la Apertura Petrolera y contratos a transnacionales en los que el Estado participaba en una minoría accionaria a cambio de entregar el negocio petrolero.

Con la llegada al poder de Hugo Chávez en 1998, comenzó a darse un vuelco radical a esta estructura con una visión estadista de los recursos naturales, desde entonces puestos al servicio de una política económica de inclusión dirigida especialmente a los sectores con mayores índices de pobreza. 

“Lo primero que hay que decir es que antes de la llegada de la Revolución las políticas públicas en materia de economía, en materia social, estaban todas alineadas a los grandes centros de poder mundial, enmarcados en el Consenso de Washington, esquema fundamentado en la hegemonía del capital financiero”, precisa el economista Tony Boza, entrevistado por AVN.

Los gobiernos de Acción Democrática y Copei, en las décadas de 1980 y 1990, diseñaron programas macroeconómicos para intentar reflotar una economía en crisis con base en el recetario del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo hecho a la medida de los objetivos del Consenso de Washington.

Fueron aplicados programas de corte neoliberal, como la Agenda Venezuela en el segundo período presidencial de Rafael Caldera (1994); antecedido por “El Gran Viraje” de la segunda presidencia de Carlos Andrés Pérez (1989) conocido como “El Paquetazo”, cuyas drásticas medidas de alza en 30% del precio del combustible; 30% en las tarifas de transporte, entre otros ajustes macroeconómicos desencadenaron la revuelta popular de “El Caracazo”, el 27 de febrero de 1989.

Para obtener el financiamiento del FMI debían aplicarse programas económicos que cumplieran con la fórmula estándar exigida por el organismo multilateral de reducir la intervención del Estado, expandir las fuerzas del libre mercado, liberar controles en el comercio exterior y sistema financiero, para supuestamente atraer la inversión extrajera, además de disminuir subsidios sociales.

Este de esquema de “ayudas” que empaquetó el FMI, “no es más, que una manera de expoliar a los países para buscar capital, que en definitiva es el principal poder mundial”, argumenta Boza, sobre el criterio de las fórmulas fondomonetaristas que fijaban las políticas económicas antes de Chávez.

“La Revolución es recibida en el siglo XXI con una economía ficticia sobre la base del capital financiero mundial. Chávez entiende el proceso y lo primero que hace es impedir la descapitalización del país, procede a proteger los bienes patrimoniales de la nación, la industria petrolera, impedir que se siga expoliando la riqueza del país con las privatizaciones”, subraya Boza.

Chávez enfrentó al modelo neoliberal expoliador en el sentido inverso de lo que el capital había impuesto, al afianzar los valores reales de la economía. El líder revolucionario vuelve a revalorizar el petróleo, los bienes patrimoniales, en una visión estadista que es capaz de ver dónde se están afincando los poderes fácticos y delinea la ruta de cómo valorizar los bienes reales.

“Toda la tarea de Chávez fue reposicionar los valores reales, en este caso el petróleo y reversar algunos procesos de privatización en sectores estratégicos como las telecomunicaciones, la industria petrolera, que el equipo de la meritocracia de Pdvsa había entregado a las transnacionales, al poner la Faja Petrolífera del Orinoco como un reservorio de  algo pegostoso, el bitumen”, explica el economista.

Aunque en la etapa previa al Gobierno de Hugo Chávez hubo avances tecnológicos, como la creación de la orimulsión, ha sido más importante “el empeño del presidente Chávez en recuperar los recursos naturales, los valores reales y la soberanía. Demostró que la Faja (del Orinoco) es la mayor reserva de petróleo pesado. Esto jamás hubiera sucedido sin la visión estratégica de Chávez”, señala.

Para Boza las dificultades económicas actuales de Venezuela se han podido enfrentar gracias a las bases que fundó Hugo Chávez en lograr “el reposicionamiento de un pueblo y de sus bienes reales, que son nuestra base de negociación con el mundo desarrollado”.

Victoria heroica

La victoria del comandante Chávez es sin duda heroica, histórica, dio un giro muy importante y constituyó un avance en soberanía, dignificación del ser humano, política, participación democrática, en la justicia y en lo social, desde un punto de vista ético y moral, describe el economista Jesús Faría los avances en la construcción del modelo socialista impulsado por el presidente Chávez.

“Veníamos de un modelo neoliberal totalmente distinto al propuesto por el comandante Chávez, que contrasta abiertamente con los modelos de la derecha. En la revolución privilegiamos lo social, el desarrollo integral del ser humano, y un punto muy importante, que fue un avance del Estado como ente rector de la economía”.

Aunque reconoce que en dos décadas aún no se ha avanzado en la consolidación de una economía productiva, moderna, eficiente e industrializada, pues se pensó que la transición del modelo neoliberal era una tarea más sencilla, un logro medular de la Revolución fue la inclusión en las políticas económicas al pueblo tradicionalmente excluido.

Otro de los logros que destaca es la estrategia enfocada en la multipolaridad, al fijar el pulso independiente y soberano del país en su relación con otros países. En esa lógica Chávez veía la multilateralidad, con muchos polos para que haya un equilibrio y que pueda desarrollarse.

Esa fortaleza fundada por Hugo Chávez ha permitido que Venezuela tenga una diplomacia muy activa que despliega al máximo esta estrategia con avances en sus vínculos con China, Rusia y otras naciones para hacer valer nuestras potencialidades y que se traduzcan en un desarrollo de máximo provecho para potenciar el interés mutuo en los proyectos conjuntos con países aliados.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*